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VIRTUOSA MINIATURA

UP
La pantalla se divide en capas y la presentación de Pixar parece transportar al espectador en el tiempo. A aquellos inicios de siglo, cuando el cine aún no conocía sus capacidades más allá del teatro grabado. Ahora sólo es un guiño, y el virtuosismo espera a la película. La máxima de Disney parece seguida casi al dedillo: “por cada risa debe haber una lágrima”.

De hecho es ahí, en esas pequeñas gotas de emoción, donde la película encuentra su maravilloso acabado. Es una secuencia, una virtuosa miniatura. El piano la acompaña con delicadeza, y las imágenes narran sin necesidad de artificios. El niño no lo comprende. Incapaz de asimilar la profundidad de las imágenes, muchas de las claves son sólo decodificables para el adulto, esclavo de las predilecciones de los zagales en este tipo de cine, que en el caso particular de hoy ha sabido reconocerles el esfuerzo. Toda una vida pasa ante los rostros cada vez más melancólicos de un público que contempla el paso del tiempo y la tristeza de un sueño incumplido.
Pero no es pesimismo lo que necesita el cine de una época, la actual, que seguro se recordará por las obras que comienzan a aparecer, y que serán reforzadas por un ejército de otras piezas en todas las vertientes artísticas, que conformarán todo un ejercicio de optimismo –como la historia del arte ha dejado patente en todo momento de crisis: social, política, existencial o económica, como es el caso-.

Por eso recupera el discurso al final del metraje, cuando las cosas parecen truncarse. La intimidad de un diario descubre la verdad de una vida, de todas las vidas –o casi todas-, y alumbra donde parecía que la penumbra reinaría para siempre. Allá donde los sueños no se cumplen, donde parece que prospera el desánimo. Quizá sólo sea problema de la forma en que se mira, del modo en que entendemos la realidad; porque es muy probable que estemos viviendo la más grande de nuestras aventuras y aún no hayamos reparado en ello.

José Carlos Rojo Puente

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
No te quepa duda de que estamos inmersos en la mejor aventura de todas. Todo depende de cómo la mires cada día. Buena peli, sí señor. Hasta el día de ho, Pixa no ha hecho más que sorprenderme, emocionarme y hacerme reir, pero reir reir.

- Salsoso -

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EL BESO DE HADA

No hay nada capaz de nublar el sentido de un hada joven salvo el beso de un chico. Ellas son reservadas, astutas y rara vez se dejan ver en el bosque; pero al final de la primavera, cuando ya no pueden contener su efervescencia vital, violan todas las reglas establecidas. Esos preceptos  que mantienen el mundo de la fantasía mimetizado en el mundo real, sin que nadie se de cuenta. 
Todo sucede horas antes de que entre el verano, durante el solsticio. Si es un día de calor y la humedad se condensa en bruma, las hadas jóvenes dejan sus escondites en las cortezas de los árboles, en el interior de los arbustos o entre la hojarasca y buscan un chico apuesto antes de que se ponga el sol. Su pulsión es tan irrefrenable como pura, pues solo quieren enamorarse. Pero será un amor fugaz, que consumarán con un beso. No todo el mundo sabe que a un hada le basta un solo beso para ver el interior de un corazón. 
Aquí las hadas jóvenes aprenderán una lección importante, porque tras cegarse por al…

SE PREPARA TORMENTA

-Aquí hace bastante frío, más que en el océano, ¿no te parece?
-No hace falta que lo jures...

-Y huele bastante mal...
-Claro
-No sé exactamente a qué, pero muy mal.
-Es pescado podrido, merluzo.
-¿Pescado podrido?
-Si
-¿De dónde viene?
-¡De ti!
-¿Estás de coña?
-No, hueles realmente mal, y yo también. Igual que todos estos que están aquí, tiesos.
-¿Tiesos?

-Al menos estamos todos enteros...
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-¿Me estás tomando el pelo?
-¿Mmm?
-Estamos todos muertos, amigo.

-Maldita sea, algo sospechaba, mucha tranquilidad, todo el mundo callado por aquí...
-Todos menos tú.

-¿A qué estamos esperando?
-A que nos coman.
-¿Eh?
-Maldita sea amigo, cállate...
-¿Explícame eso?
-Olvídalo, a tí te dejarán por bobo...
-No sé por qué tienes que faltarme al respeto continuamente...
-O quizá te coman hoy mismo, con patatas y al horno. Estarás muy rico...
-Sádico...
-Es lo que hay, amigo.
-¿Por qué?
-Porque a ellos les gusta comer pescado en estas fechas.
-¿Quiénes son el…

SOLO

Dicen que tanto esmero pone el artista al esculpir su estatua que a veces le nace un alma. Se equivocan. No es la estatua la que cobra vida, es al propio metal al que parece latirle el corazón. 
Al principio no tenía forma humana. Su primer recuerdo, en que comenzó a tomar conciencia de sí mismo, es el de un montón de lingotes de cobre esperando a ser fundidos en el molde de niño. Entonces ya se sentía solo
Pensó que aquella forma humana que lo esperaba al enfriar el metal le despertaría ese alma que a otros les había brotado... Lo convertiría en uno más de ellos, los que viven: que hablan, pasean, ríen, se acarician, se susurran palabras al oído y se besan. 
Fundieron los lingotes de cobre y los dejaron enfriar en el molde del niño. Poco a poco  comenzó a sentir los brazos; luego las piernas, y los dedos de los pies. Notó un tacto en los labios y en la nariz. Era el artesano que limpiaba su cara para despegarla del molde. Así llegó al mundo. Así, se convirtió en un niño de cobre.