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SEGUNDO GRAN TROPIEZO

THE LAST AIRBENDER

Sentarse frente al último estreno de M. Night Shyamalan comienza a ser lo más parecido que hay a jugarse los sesos en la ruleta rusa; al menos en lo que a incertidumbre se refiere. La irregularidad ya se convierte en sello particular de una filmografía capaz de alumbrar extraordinarios acabados como los de 'El sexto sentido', 'El protegido', 'El bosque' o 'El incidente', y vergonzosos conceptos como 'La joven del agua' o, cerca de este despropósito, 'Airbender: el último guerrero'. Shyamalan ha querido ser quien no es, el último de los tentados por esa incomprensible necesidad de crear su propia saga, su trilogía.
Pero 'Star Wars' ya existe, y 'El señor de los anillos', también. Lo suyo es lo heterodoxo, el díscolo manejo de la planificación y el montaje para romper con los clichés del lenguaje y los conceptos cinematográficos, fundiendo clásicos y modernos hasta lograr la mezcla perfecta, diferente, cautivadora. Esta vez, su propuesta sólo cuaja en el molde del infantilismo simplón, desordenado, precipitado y barato, que ni emociona, ni seduce, ni convence. Imposible que sea de otra manera cuando el mismo realizador confiesa su entrega al pase previo y a la tijera del público, algo que se intuye en el desorden final. La tristeza llega al testificar el potencial desaprovechado en los pequeños destellos que sobresalen en contadas escenas, como el plano secuencia que resume la primera sublevación inducida por el Avatar, o esas perlas de misticismo religioso que dan pistas sobre lo que el film quiso ser y no fue.
Una verdadera pena, porque talento sobra, desorientación, desgraciadamente, también. Así se confirma el segundo gran tropiezo de su filmografía. Segundo que ya avanza devenir en un tercero y un cuarto -concibe la historia como una trilogía-. El tiempo que dure este inútil empeño nos privará de nuevas ideas, seguro interesantes, porque ya parece haberse hecho a la inercia: una cinta a la papelera, la siguiente a la filmoteca.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20100814/cultura/cine/segundo-gran-tropiezo-20100814.html

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
'La Joven del Agua' es una de las cintas más raras que he visto, no sólo de este tío, sino del cine supercomercial de los últimos tiempos... y sin embargo, no preguntes porqué, dentro de su pamplinesco planteamiento, y de varias escenas sin pies ni cabeza, tiene una serie de mensajes, y en determinadas escenas un climax que me emocionaron sinceramente.

Y el Airbender este... sinceramente creo que es el guión, que debe tener 5 ó 6 folios en sucio, y como bien dices, Shyamalan sirve para innovar, con su riesgo, pero no para cubrir un blogbuster de verano. Dudo mucho que las siguientes entregas sean mejores que esta, si bien se sacará algún personaje o monstruo guapo del bolsillo. Pero esta sopa está muy fría y tiene poco más que agua. Una verdadera pena.

Huelen bien SPLICE y SUPER8 ¿has visto los trailers? Un abrazo tío.

- Salsoso -

Popular

EL BESO DE HADA

No hay nada capaz de nublar el sentido de un hada joven salvo el beso de un chico. Ellas son reservadas, astutas y rara vez se dejan ver en el bosque; pero al final de la primavera, cuando ya no pueden contener su efervescencia vital, violan todas las reglas establecidas. Esos preceptos  que mantienen el mundo de la fantasía mimetizado en el mundo real, sin que nadie se de cuenta. 
Todo sucede horas antes de que entre el verano, durante el solsticio. Si es un día de calor y la humedad se condensa en bruma, las hadas jóvenes dejan sus escondites en las cortezas de los árboles, en el interior de los arbustos o entre la hojarasca y buscan un chico apuesto antes de que se ponga el sol. Su pulsión es tan irrefrenable como pura, pues solo quieren enamorarse. Pero será un amor fugaz, que consumarán con un beso. No todo el mundo sabe que a un hada le basta un solo beso para ver el interior de un corazón. 
Aquí las hadas jóvenes aprenderán una lección importante, porque tras cegarse por al…

SE PREPARA TORMENTA

-Aquí hace bastante frío, más que en el océano, ¿no te parece?
-No hace falta que lo jures...

-Y huele bastante mal...
-Claro
-No sé exactamente a qué, pero muy mal.
-Es pescado podrido, merluzo.
-¿Pescado podrido?
-Si
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-¡De ti!
-¿Estás de coña?
-No, hueles realmente mal, y yo también. Igual que todos estos que están aquí, tiesos.
-¿Tiesos?

-Al menos estamos todos enteros...
-¿Quieres decir que estamos todos muertos?
-¿Me estás tomando el pelo?
-¿Mmm?
-Estamos todos muertos, amigo.

-Maldita sea, algo sospechaba, mucha tranquilidad, todo el mundo callado por aquí...
-Todos menos tú.

-¿A qué estamos esperando?
-A que nos coman.
-¿Eh?
-Maldita sea amigo, cállate...
-¿Explícame eso?
-Olvídalo, a tí te dejarán por bobo...
-No sé por qué tienes que faltarme al respeto continuamente...
-O quizá te coman hoy mismo, con patatas y al horno. Estarás muy rico...
-Sádico...
-Es lo que hay, amigo.
-¿Por qué?
-Porque a ellos les gusta comer pescado en estas fechas.
-¿Quiénes son el…

SOLO

Dicen que tanto esmero pone el artista al esculpir su estatua que a veces le nace un alma. Se equivocan. No es la estatua la que cobra vida, es al propio metal al que parece latirle el corazón. 
Al principio no tenía forma humana. Su primer recuerdo, en que comenzó a tomar conciencia de sí mismo, es el de un montón de lingotes de cobre esperando a ser fundidos en el molde de niño. Entonces ya se sentía solo
Pensó que aquella forma humana que lo esperaba al enfriar el metal le despertaría ese alma que a otros les había brotado... Lo convertiría en uno más de ellos, los que viven: que hablan, pasean, ríen, se acarician, se susurran palabras al oído y se besan. 
Fundieron los lingotes de cobre y los dejaron enfriar en el molde del niño. Poco a poco  comenzó a sentir los brazos; luego las piernas, y los dedos de los pies. Notó un tacto en los labios y en la nariz. Era el artesano que limpiaba su cara para despegarla del molde. Así llegó al mundo. Así, se convirtió en un niño de cobre.