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CAMINOS NATURALES

Escalinatas de civilizaciones antiguas, de pisada diminuta, hoy extinta, que antes formaron parte de la magia del bosque y hoy recuerdan que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero permanecen ahí, intactas, quizá esperando volver a formar parte del camino, puede que conscientes de que no ha pasado lo suficiente como para sentirse olvidadas…

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EL EQUILIBRIO DE LA FUERZA

¡Asúmelo! Así es el mundo. Un empate de fuerzas enfrentadas: frío y calor; noche y día; bien y mal... El equilibrio no está en uno de esos polos sino en el punto en que ambos se encuentran. Así es la naturaleza, así son las personas... Más vale aprender a moverse ahí.

LOS UNIVERSOS PARALELOS

-Repíteme lo de los Universos paralelos. Todavía no sé si lo he entendido... Él respiró un segundo y allí, en mitad de la playa, buscó el tono más didáctico. Tuvo una idea. Levantó la mano, volviéndola sobre la palma. -¿Recuerdas eso que decían que esta línea te indicaba lo que ibas a vivir? Que esta era la línea de vida de una persona... Ella frunció el cejo, escéptica... -Sí, un cuento... -Vale, un cuento, pero es un ejemplo... Ahora mira el suelo... Imagina que todos esos surcos sobre la arena son vidas diferentes.  Ella obedeció para fijar la atención en la arena. El sol se filtraba por los diminutos canales de agua que comenzaba a conquistar la playa con la subida de la marea.  -Pues imagina que no se trata de vidas diferentes de distintas personas sino de una misma. Que todos esos caminos son posibles caminos que seguiría tu vida... -Ya- Asintió ella. -¿Y hay alguna de mis vidas en la que no te haya conocido? -En serio... Pues habrá algunas en las que no esté yo, otras en las q…

LA ENCRUCIJADA DEL ELECTRÓN

–¡Ay Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!–. Cuando el electrón llegó al poste enmarañado de cables, casi le da un pasmo. Semejante cruce de caminos era lo más parecido a una pesadilla.  Habían pasado ya dos milisegundos desde que alguien al otro lado de la ciudad diera clic al ratón. A él se le había encomendado, a esas horas de la mañana, el trabajo de transmitir la voluntad del joven que consultaba páginas de Internet sin mucho criterio: periódicos digitales, chistes virales y algo de pornografía.  –¡Pero qué es esto! –exclamó la partícula atómica. Y es que a la hiperactividad ya propia de un electrón se le unió la ansiedad de no saber dónde ir. Así que la angustia comenzó a succionarle el pecho y sintió cómo comenzaba a bajarle la tensión.  Tras él, otros electrones lo superaban a la velocidad del rayo, colándose a derecha, izquierda; arriba, abajo...De pronto, alguien paró a su lado. 
Era un electrón viejo, bastante cascado, con horas de viaje, lo que para un electrón, acost…