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OTRO HORIZONTE

   Parece claro que esta crisis pasará, y otras vendrán. Serán económicas, sociales o ideológicas. Quizá más serias, más virulentas y agitadas. Puede que para entonces muchos tengan mayores posibilidades de superarlas que nosotros, atrapados en esta única realidad. Quizá ellos sepan ya viajar por las estrellas, y en su intento de huir, alcancen otro mundo. Limpio de ambiciones infectas, de malicia, de guerra. Servirá hasta que el hombre haga de esos lugares su hogar. Entonces los mismos problemas se repetirán, una y otra vez...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
A veces, cuando te leo, recuerdo por qué somos amigos, más allá de las vastas distancias y del implacable tiempo. Pocas personas han sido capaces de mencionar ciertas ideas con semejante claridad y sencillez, ideas que viven en mi interior y que amanecen o atardecen como una muda ensoñación utópica, según qué días. Yo puedo sentirlos. Miles, millones de lugares desconocidos, remotos, sorprendentes y tan lejanos que sería más probable tocar un ángel o volar por levitación. Lugares libres de la presencia humana. Naturaleza en estado puro y de una extraña e indescriptible belleza. Cuando comencé a escribir 'El Nacimiento' solía teletransportarme allí, y soñar con un mundo nuevo donde la inteligencia estuviese en comunión con los recursos; donde el conocimiento fuese equiparable al respeto. Pero amigo, el hombre tiene tesoros como el ego, la ambición, la envidia... que suelen destruirlo todo. Somos, malos y buenos, una plaga, una especie bella y terrible, torpe e ingenua, no merecedora de respirar paraísos como los que ahora mismo brillan bajo soles rojos y lunas anilladas. Pero siempre podemos cerrar los ojos y pensar en lo BUENOS que pudiéramos haber sido de no ser TAN rematadamente imperfectos.

- JJSALSOSO -

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ELLA PERDIÓ SU MAGIA

Ella aún no lo sabe, pero ha perdido su magia para siempre.     No ha pasado mucho tiempo desde el cataclismo. La catástrofe que envolvió la tierra en fuego hasta terminar con el mundo conocido, el de los hombres y las hadas, para reducirlo todo a la realidad animal.     Ella aún tardará en darse cuenta y por eso insiste en su antiguo hechizo, hipnótico a través de las pupilas de unos ojos que antaño atravesaban el alma y nublaban la razón hasta convertirte en su siervo. Ahora no es más que una serpiente; pero cuidado.     Es un reptil gigantesco, musculoso y recio, capaz de abrazar con la fuerza de un oso, hasta arrancar el último soplo de oxígeno de los pulmones, incluso de la sangre. No es inofensiva, no. Solo perdió su magia... 

LA ENCRUCIJADA DEL ELECTRÓN

–¡Ay Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!–. Cuando el electrón llegó al poste enmarañado de cables, casi le da un pasmo. Semejante cruce de caminos era lo más parecido a una pesadilla.  Habían pasado ya dos milisegundos desde que alguien al otro lado de la ciudad diera clic al ratón. A él se le había encomendado, a esas horas de la mañana, el trabajo de transmitir la voluntad del joven que consultaba páginas de Internet sin mucho criterio: periódicos digitales, chistes virales y algo de pornografía.  –¡Pero qué es esto! –exclamó la partícula atómica. Y es que a la hiperactividad ya propia de un electrón se le unió la ansiedad de no saber dónde ir. Así que la angustia comenzó a succionarle el pecho y sintió cómo comenzaba a bajarle la tensión.  Tras él, otros electrones lo superaban a la velocidad del rayo, colándose a derecha, izquierda; arriba, abajo...De pronto, alguien paró a su lado. 
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UN HOMBRE, SIN MÁS

Deja de soñar, si es que realmente sueñas. Abre los ojos y despierta, si es que duermes de verdad.
¿O acaso solo finges?

Ningún príncipe besará tus labios, princesa mía. Puede que lo haga un hombre, algún día.
Un verdadero hombre, tal como yo, reina del alma mía.

Pero tú me rechazas y esperas. Ansías la perfección. La de ese príncipe azul, que nunca alcanzarás.
Escucha cuando te digo, aurora de mi alegría, que vives el mundo y no un cuento, muy a tu pesar.
Créeme cuando afirmo, que nunca aparecerá, ese príncipe que ansías, porque no existe, además.
Déjame que te diga, diamante, estrella, rosa, que esta realidad que no vives, la que dejas escapar...
...tampoco entiende de princesas y te tiene por una mujer, sin más.