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AMIGOS POTENCIALES

  La amistad sucede cuando no es necesario hablar; o cuando precisamente lo que hace falta es no parar de hacerlo. En ese sentido es fácil porque vale para todo. El concepto es diferente según los géneros. Como en el electromagnetismo, dos polos iguales se pueden acercar, pero en el fondo se repelerán; en el caso de polos opuestos, pueden acercarse tanto que lleguen a rozarse, incluso a pegarse. Esas son las amistades que tienen derecho a roce. 

Los amigos instruyen, distraen, completan, acompañan y ayudan en la difícil tarea de la introspección. A través de los amigos alguien puede conocerse mejor. Y qué decir de esos largos paseos de reflexión, que ayudan a pensar con algo más de profundidad de lo que permite el día a día. Es bien divertido porque uno se siente todopoderoso. Se puede criticar a alguien o a algo, sin descanso. Arreglar la política regional, nacional o internacional. Imaginar el aspecto de los extraterrestres o pensar en el calentamiento global. En esa dialéctica cabe la filosofía sobre cualquier cosa, la mofa, la ira, la envidia, el mal, el bien, la mentira, la verdad...

Hay amigos que te acompañan hasta la estación y luego toman un tren diferente. Quizá ellos tenían razón, o tal vez estaban equivocados; pero las vías de ambos tienen destinos distintos, y solo es cuestión de tiempo que se pierdan de vista. Esas son las amistades que mueren con los años. 

Y cuando parece que ya nada volverá a ser igual, cuando llegan tiempos cenizos y parece que jamás habrá alguien que te entienda como lo hacía él, o ella... surge la magia y resulta aún mejor que lo viejo conocido. Pues claro, lógico. El mundo está lleno de potenciales amigos. Solo hay que saber buscarlos y conservarlos...


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Ilustración: Gema R. Quintana