Ir al contenido principal

LA HIPOTECA DE LOLO

   Cierto día, Lolo se quedó dormido y soñó que era una persona. De esas robustas, altas y apuestas, que viajan en metro sin agarrarse a la barra, porque en la elegancia de su postura se sostienen con tal firmeza que parecen pegadas al suelo. Como esos hombres de negocios, circunspectos; o esas mujeres con largos tacones y mirada afilada que corta hasta el aire. Gente así hay poca. Son unos elegidos: empresarios, políticos o banqueros... Lo normal era ser como él. Bueno, quizá no en el sentido literal, porque Lolo era un chucho negro y esmirriado. Tenía cinco años. Traducido a la edad de las personas sería un treintañero...

                              Para continuar leyendo, pulsa AQUÍ

Comentarios

Popular

LOS UNIVERSOS PARALELOS

-Repíteme lo de los Universos paralelos. Todavía no sé si lo he entendido... Él respiró un segundo y allí, en mitad de la playa, buscó el tono más didáctico. Tuvo una idea. Levantó la mano, volviéndola sobre la palma. -¿Recuerdas eso que decían que esta línea te indicaba lo que ibas a vivir? Que esta era la línea de vida de una persona... Ella frunció el cejo, escéptica... -Sí, un cuento... -Vale, un cuento, pero es un ejemplo... Ahora mira el suelo... Imagina que todos esos surcos sobre la arena son vidas diferentes.  Ella obedeció para fijar la atención en la arena. El sol se filtraba por los diminutos canales de agua que comenzaba a conquistar la playa con la subida de la marea.  -Pues imagina que no se trata de vidas diferentes de distintas personas sino de una misma. Que todos esos caminos son posibles caminos que seguiría tu vida... -Ya- Asintió ella. -¿Y hay alguna de mis vidas en la que no te haya conocido? -En serio... Pues habrá algunas en las que no esté yo, otras en las q…

EL ENEMIGO OLVIDADO (Un juego con los lectores. Lee el final)

'Sinestesia'. Samuel recordó la palabra que había aprendido ese día en clase de quinto. La abuela estaba en casa y eso significaba tarta de manzana. Visualizar el episodio, que se producía solo una vez al mes, le activaba la salivación y una emoción que le recorría la espalda con un escalofrío. A Samuel le gustaban los dulces. Demasiado. El médico había advertido a su madre que debía restrigir su dieta si no quería convertirlo en un adulto obeso; pero a él le importaba un comino. En bicicleta corría más que su colega Tomy. Siempre le dejaba atrás.
-¡Vamos! Siempre tengo que esperarte... -gritó con la cara congestionada por el esfuerzo sobre los pedales. Conoció a Tomy seis años antes. En un cumpleaños de su hermano, Jaime, que era tres mayor que él. El pequeño Tomy se encontraba en esa frontera crítica en que no eres lo suficientemente alto como para ir con los mayores, ni lo suficientemente bajo como para ser uno de los pequeños, así que se juntó con Samuel, que vivía en el…

ELLA PERDIÓ SU MAGIA

Ella aún no lo sabe, pero ha perdido su magia para siempre.     No ha pasado mucho tiempo desde el cataclismo. La catástrofe que envolvió la tierra en fuego hasta terminar con el mundo conocido, el de los hombres y las hadas, para reducirlo todo a la realidad animal.     Ella aún tardará en darse cuenta y por eso insiste en su antiguo hechizo, hipnótico a través de las pupilas de unos ojos que antaño atravesaban el alma y nublaban la razón hasta convertirte en su siervo. Ahora no es más que una serpiente; pero cuidado.     Es un reptil gigantesco, musculoso y recio, capaz de abrazar con la fuerza de un oso, hasta arrancar el último soplo de oxígeno de los pulmones, incluso de la sangre. No es inofensiva, no. Solo perdió su magia...