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UN POZO INSONDABLE DE SECRETOS



   Aún miro abajo con una pulsión enfermiza, porque pienso infeliz que algún día veré aquello que está oculto. Pero rápido comprendo que la oscuridad allá a lo lejos, en el enigmático fondo, permanecerá siempre tapándolo todo. Y me enfado, me desinflo y me quiebro impotente. 


Me duele pensar que todo lo que creí ver al alba, cuando el primer sol de la mañana se coló por el agujero, era solo una ilusión, quizá un reflejo del agua. No quiero imaginar que esa ficción duró todo este tiempo. 


Creo también que bebí muchas veces de este pozo, cuando el sol estaba bien alto y sentía los torrentes subterráneos de agua cristalina correr hacia el corazón del abismo. Ahí fui feliz, supe que era verdad, y es que hay cosas que no se pueden fingir. 


Quizá al principio miré desde arriba, sin asomarme. Tenía miedo. Pero luego me acostumbré a ese líquido puro y limpio. Pensé que quizá había encontrado la mejor agua del mundo. 


Entonces llegó la tormenta. 


Desde arriba contemple impotente, sin saber muy bien qué hacer. Una cólera intangible creció en el fondo oscuro, alimentada por la lluvia hasta ahogar la boca, hasta quebrar la estructura. Ningún pozo puede con tanto agua, ni mucho menos éste. Ahora sé que pude haber bajado, que pude haber achicado el agujero. Si lo hubiera sabido... De haberlo sabido, pude haberlo parado. 


Ahora es tarde. El pozo está roto y yo también. 


Me asomo de nuevo y por un instante se difumina lo oscuro, contemplo aguas turbias, matices que siempre estuvieron ahí, que me pasaron desapercibidos y que ahora me entristecen, me confunden. Sé que algún día esas aguas volverán a ser cristalinas, pero yo ya no podré beber de ellas. Porque enseguida regresa la oscuridad, y yo no puedo beber un agua que no veo. 


Me queda el consuelo de haber saciado mi sed durante dos años. Poco importa ya si fueron reales o no, porque en este tiempo de sequía, yo disfruté de un manantial que me mantuvo con vida. 
 

Comentarios

Gema R. Quintana ha dicho que…
No todo es tan turbio

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Un verano de hace siglos, cuando el mundo todavía se estaba haciendo, una pequeña niña griega pergeñó su venganz…

SE PREPARA TORMENTA

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